El Test de la Confusión
Vivimos en una era de confusión permanente, catalizada por una avalancha de información. Y esa confusión se expresa de muchas maneras, desde priorizar las formas sobre lo que funciona, desde renunciar a principios por conveniencia, desde cambiar libertad por seguridad, o desde aplaudir intenciones mientras ignoramos consecuencias. Pero, independientemente de la forma que tome, todas tienen un mismo denominador común: nacen de ignorar los incentivos.
Porque el mundo no funciona con base en lo que la gente dice, ni en lo que promete, ni siquiera en lo que cree. Funciona con base en lo que le conviene hacer y en lo que realmente termina ejecutando. Y cuando ignoramos eso, juzgamos los discursos y no las acciones.
Sólo hay que mirar eventos recientes para observar al desnudo la gran confusión colectiva. Por ejemplo, se observan ríos de tinta sobre la supuesta estafa que es bitcoin, mientras soterradamente los bancos centrales nos diluyen a diario los salarios y los ahorros con una sonrisa institucional. Y la confusión en este caso es brutal. Se critica la volatilidad del activo, pero se ignora el deterioro demoledor de las monedas fiduciarias. Confusión en su más alta pureza porque va en contra del interés propio.
O vayamos a otro ejemplo. El caso de Donald Trump. Se le critica por sus formas, su tono, su estilo, y hasta su vulgaridad. Algunas de esas decisiones de Trump producen resultados que son valiosos, pero hay algo que impide reconocerlo abiertamente. Por ejemplo, la acción militar de enero en Caracas derivó en la libertad de presos políticos que la acción diplomática internacional no logró con años de esfuerzo. Pero, por la resistencia que genera Trump y sus formas, se termina defendiendo a regímenes brutales con tal de no darle la razón a Trump. La confusión surge de esa incapacidad de separar la forma del resultado. Es un cortocircuito mental donde la estética contamina el juicio. Trump dice que el agua moja, y por venir de él, ya esa misma agua no moja, sino que seca. Esto es confusión en su más alta expresión psicológica, se prefiere perder con alguien correcto, que ganar con alguien incómodo.
Y así como estos dos ejemplos, hay muchos otros, voy simplemente con tres de ellos bien cotidianos:
Salario mínimo: se celebra como protección al trabajador; la confusión es ignorar que puede dejar por fuera al que no alcanza ese umbral.
“Derechos” gratuitos: se aplauden como conquistas sociales; la confusión es ignorar que quién los paga no los disfruta.
Regulación estatal: tranquiliza porque “protege al consumidor”; la confusión es no ver que ello reduce competencia y encarece todo.
Test de Confusión
En medio de un ciclo electoral en Colombia, donde todo es ruido, emoción y cúmulo de confusiones, el momento de decidir llega justo cuando menos claridad hay. Y eso me llevó a una pregunta incómoda: ¿en qué nivel de confusión estamos?
Así que, al mejor estilo de revista Cosmopolitan, diseñé un test simple de diez (10) preguntas para que cada uno se autoclasifique. Lo llamo el Test de Confusión. El test está diseñado intencionalmente con un toque de mordacidad. De hecho, varias preguntas están formuladas para que creas que hay más de una respuesta correcta. No la hay. Si te parece que hay dos respuestas válidas, no es sofisticación, es confusión. En este test no hay espacio para interpretaciones cómodas, porque los incentivos reales no admiten ambigüedad. Puedes no verlos, puedes ignorarlos, pero no puedes negociarlos.
Opera de forma muy simple. Respondes las diez (10) preguntas y luego comparas tus respuestas contra el estándar. ¿Y cuál es el estándar? El conjunto de respuestas de alguien que no está confundido. Alguien que no se deja llevar por las formas, sino por los resultados. Alguien que entiende incentivos por encima de discursos. Llámalo como quieras: claridad, criterio o simplemente alguien difícil de manipular. Esa clave de respuestas estándar está al funal del texto.
Advertencia (importante): Si te saltaste las preguntas y fuiste directo a las respuestas al final, ya tienes el resultado. Estás en el nivel máximo de confusión. Porque acabas de demostrar algo peor que no entender: que te haces trampa a ti mismo. Y el que se hace trampa a sí mismo es el más confundido de todos porque ya no necesita que nadie lo engañe, se encarga solito de hacerlo.
PREGUNTAS DEL TEST
1. Te ofrecen dos jefes, ¿cuál escoges?
A. Uno elegante, habla perfecto… pero nunca te paga a tiempo
B. Uno grosero… pero te paga el doble puntual
C. El elegante, porque “la cultura importa”
D. Ninguno, porque todos los jefes son opresores
2. Los impuestos:
A. Son necesarios, pero deberían ser mínimos
B. Son coerción institucionalizada
C. Son un acto de solidaridad
D. Depende de quién los cobre
3. Bitcoin es:
A. Una estafa peligrosa
B. Un activo volátil pero interesante
C. Una amenaza al control estatal
D. “No entiendo, pero mi primo ganó plata”
4. Un político promete: “Voy a darte todo gratis”. Tú piensas:
A. Qué generoso
B. ¿Con qué plata?
C. Seguro roba, pero igual sirve
D. Eso lo pagan los ricos
5. Sobre inflación:
A. Es culpa de los empresarios
B. Es culpa del banco central
C. Es culpa del dólar
D. Es un fenómeno multicausal y complejo
6. Prefieres vivir en un país donde:
A. Todo está regulado, pero “protegido”
B. Hay libertad, pero incertidumbre
C. El Estado decide por ti
D. Nadie decide nada (caos total)
7. Si una app te da todo gratis, tú piensas:
A. Qué maravilla
B. ¿Dónde está el truco?
C. Seguro venden mis datos
D. El Estado debería regularla
8. Un empresario se vuelve rico:
A. Seguro explotó a alguien
B. Creó valor que otros pagan voluntariamente
C. Tuvo suerte
D. Debería pagar más impuestos
9. Sobre el salario mínimo:
A. Ayuda a los trabajadores
B. Puede dejar gente sin empleo
C. Debería ser más alto siempre
D. Es una herramienta política
10. Te dicen: “Este líder es grosero, pero reduce el poder del Estado”. Tú respondes:
A. No me importa, sigue siendo grosero
B. Interesante… ¿qué logró exactamente?
C. Prefiero uno amable, aunque controle más
D. Todos son iguales
Interpretación de los resultados
Ya que respondiste, puedes pasar a la parte del final del texto para revisar tus diez (10) respuestas contra el estándar. Cada respuesta correcta otorga un punto, y obviamente los resultados van desde cero (0) respuestas correctas hasta diez (10) respuestas correctas. Así se interpretan los resultados:
0 – 3 puntos: Enfermo terminal
Características: Vive en el mundo de las formas. Le venden narrativa y la compra con emoción.
Arquetipo: el indignado.
Perfil psicológico: Moraliza todo, simplifica lo complejo y reacciona más a quién lo dice que a lo que se dice. Confunde intención con resultado y cree que sentirse correcto equivale a estar en lo cierto.
Personaje típico: Viene muchas veces en forma de profesor universitario, funcionario público, estudiante idealista o activista. Pero también viene en forma de emprendedor, profesional o administrador que llama al capitalismo por sus apellidos “salvaje” o “neoliberal”.
4 – 6 puntos: Confusión funcional
Características: Sabe que algo no cuadra, pero todavía se deja seducir por el discurso bonito. Oscila entre intuición correcta y narrativa cómoda.
Arquetipo: el analista de café.
Perfil psicológico: Cuestiona, duda, pero no rompe. Detecta inconsistencias, pero le cuesta abandonar el marco mental que ya conoce. Prefiere ajustar la narrativa antes que cambiarla por completo.
Personaje típico: Viene muchas veces en forma de profesional con años de carrera en multinacional, consumidor compulsivo de podcasts, o suscriptor de revistas de renombre.
7 – 8 puntos: Claridad en proceso
Características: Ya no traga entero. Empieza a ver incentivos y a desconfiar del discurso. Aún así, a veces recae en viejos reflejos.
Arquetipo: el converso.
Perfil psicológico: Está en transición. Ya rompió con varias narrativas, pero sigue peleando contra años de inercia y condicionamiento. Hace preguntas incómodas, pero todavía busca validación externa.
Personaje típico: Viene muchas veces en forma de ex-creyente del sistema que empezó a ver grietas. Es el economista que ya entiende la estafa monetaria, el abogado que ya acepta que ChatGPT redacta mejores contratos que sus colegas, el empleado que entendió que no lo “protegen”, sino que lo administran, o el votante que por primera vez se pregunta quien paga realmente las promesas.
9 – 10 puntos: El peligroso
Características: No se deja manipular por formas. Entiende incentivos, evalúa resultados y detecta narrativa casi de inmediato.
Arquetipo: el incómodo.
Perfil psicológico: Frío en el análisis, escéptico por defecto y difícil de encasillar. No necesita pertenecer, no busca aprobación y no negocia con la realidad para sentirse bien.
Personaje típico: Viene muchas veces en forma de alguien que ya dejó de discutir por ganar. Es el familiar recién divorciado que es burletero y escéptico, es el emprendedor que se quebró por esperar plata de Ruta N u otra agencia de apoyo, o simplemente el que no aplaude en conferencias.
Cierre
La confusión moderna no es ignorancia. Es algo peor, es educación mal calibrada. Nos entrenaron para privilegiar las formas y las intenciones. Y mientras sigamos aplaudiendo discursos correctos e ignorando las fuerzas que realmente mueven las decisiones, terminaremos defendiendo cadenas porque vienen bien empacadas.
Este no es un test psicológico. Es un test de claridad frente a incentivos. No mide qué tan “buena persona” eres, ni tu sensibilidad o empatía. Para esos tests, sí te toca comprar Cromos, Cosmopolitan o TV y Novelas.
Si marcaste más de 9, tienes una responsabilidad: ayudar a otros a subir su calificación. Y, si por error o intención marcaste en el nivel más alto de confusión, no pasa nada. Este texto probablemente no era para ti y nada de lo que aquí se escriba te va a hacer cambiar de parecer.
Pero, independiente del resultado, y ahora que estamos por definir la presidencia en Colombia, preguntémonos cuál campaña apela siempre a las intenciones e ignora los incentivos. De ganar, esa campaña será la que nos venderá la soga con la que luego nos van a colgar.
Clave de respuestas
B
B
C
B
B
B
B
B
B
B
Nota: Si toda la vida te enseñaron que si te toca adivinar escoges siempre la “C”, en este test perdiste y tenías el incentivo incorrecto.
Si deseas compartir tus resultados, llena la siguiente encuesta:

Q calidad de artículo! Ese es mi experto en batalla cultural!