Que buena copia
En el mundo de las inversiones aplica muchas veces la misma máxima de la política: para que elegir la copia cuando puedes elegir al original. Los resultados con las copias casi siempre resultaron pobres, es sino ver los casos famosos de un Maduro vs Chávez, un Duque vs Uribe, un Medvedev vs Putin, un Hollande vs Mitterrand. Dichas copias nacieron simplemente por la imposibilidad física, práctica o legal de elegir al original. Los resultados de estas copias no fueron sorpresa, siempre mediocres, bien limitadas y muy opacadas por el legado de sus propios mentores. Como toda excepción hace la regla, me tocó buscar mucho un caso en sentido contrario (y eso que debatible) con Angela Merkel superando políticamente a su mentor Helmut Kohl.
Los principios son claros, siempre que puedas, elige lo original. Los que tuvimos la infancia en los 80´s en Colombia recordamos con terror lo que eran los Machitos (vs los chitos originales de Jack´s Snacks) o la salsa de tomate Fruco (vs la Respin) o los tennis Reebok (vs los Redbook). ¡Aún tengo pesadillas y me despierto cantando “esos no son chitos, son mentiritos!”
En el mundo de las inversiones ocurre algo similar, muchas veces no se puede invertir directamente en el activo subyacente objetivo, y toca acudir a instrumentos financieros que lo reflejen de algún modo (notas estructuradas, ETF, índices, fondos de inversión, entre otros). La imposibilidad de invertir directamente en el activo puede ser de índole legal, restricción jurisdiccional, ambigüedades para el tratamiento contable, límites mínimos para la inversión, límites técnicos o de riesgo al mandato de inversión, entre muchas otras limitaciones. También se acude a estos instrumentos porque la industria financiera muy hábilmente, y en todo su derecho, los ha diseñado como productos fáciles de entender, comprar, visualizar y valorar por el consumidor. No estoy diciendo que estos instrumentos son copias del original (bueno, en realidad sí, lo que pasa es que suena mejor y más técnico la palabra “derivado”). Normalmente estos derivados sacrifican un poco de exposición al subyacente objetivo para poder entregar conveniencia y facilidad al inversionista. El gran valor de estos derivados es precisamente que le facilitan la vida al inversionista, y le permiten exponerse al activo (que de manera directa no pueden) y eso en sí mismo ya es de gran valor (para el inversionista, y para quien diseñó el instrumento). Lo que tenemos que entender es que una tesis potente de inversión sobre un activo se puede ir minando en la medida que queramos (o nos toque) invertir de manera indirecta a través de estos instrumentos. Y como en todo, hay derivados de todas las calidades y sabores.
A manera de ejemplo, si un inversionista quiere invertir en oro lo pudiera hacer directamente comprando un lingote con los riesgos de seguridad que ello conlleva, o puede simplemente comprar el ETF del oro (GLD o varios otros que hay) o comprar participación en tantos fondos mutuos que invierten en oro. Y claro, queda la discusión válida de que tan buen reflejo del oro son estos instrumentos y a que costo, y es en esa discusión donde es importante analizar a profundidad la fricción que genera el derivado y que tanto limita la exposición al activo original que mi tesis de inversión pretendía incorporar.
IBIT
Encontré en el ETF del Bitcoin (IBIT, operado por Blackrock) una muy buena copia del original; refleja fielmente los precios del Bitcoin original y permite tener la exposición a este activo de manera fácil. Tiene sus limitantes como todo derivado, pero en general funciona.
Para el mundo financiero, la aparición y cada vez mayor adopción del Bitcoin es una amenaza disruptiva potente. El Bitcoin es toda una visión diferente, donde la descentralización juega el papel predominante. No me voy a extender en temas de Bitcoin y sus bondades, les sugiero leer este excelente artículo de Andrés Felipe Arias donde se explican muy bien los atributos fundamentales del Bitcoin.
Por su parte, Blackrock es la gestora de activos más grande del mundo, con más de $10 billones de dólares (trillion USD) bajo administración. Y en el mundo de los ETF´s Blackrock es el titán absoluto, y con su plataforma iShares maneja ya más de 1300 ETF´s. A principios del 2024, Blackrock lanzó el IBIT, el ETF de Bitcoin. Ha sido tal el éxito de este ETF, que hoy Blackrock es uno de los mayores tenedores de Bitcoin en el mundo con alrededor de 737.000 unidades y el valor del ETF está hoy en 87,119 millones de dólares (87.1 USD billion). Esto quiere decir que este ETF ya administra fondos de una magnitud equivalente a casi la cuarta parte de la economía colombiana.
Cuando IBIT y cuando BTC?
Lo ideal es poder tener custodia propia y descentralizada del Bitcoin, pues en la descentralización es donde reside el valor superior y fundamental del Bitcoin. Sin embargo, y en especial para las empresas, las normas legales generan mucha ambivalencia. El marco legal en Colombia no es del todo claro ni robusto para criptoactivos, las entidades reguladoras (Superfinanciera, DIAN, Banco de la República) han emitido múltiples comunicados restrictivos o cautelosos, lo que genera incertidumbre. Adicionalmente, el tratamiento contable generaría mucha discusión pues al Bitcoin habría que darle tratamiento de bien intangible no monetario de vida indefinida, y no se considera moneda ni equivalente de efectivo. Ello implica que por técnica contable el valor del BTC habría que actualizarlo periódicamente por Valor Razonable, algo que es difícil para un activo que tranza 24/7 y con alta volatilidad, no hay cuentas específicas en los PUC tradicionales, requiere criterios de deterioro y revelaciones y soportes técnicos (hash, wallets). Lo anterior siempre con el riesgo adicional de una disputa y discusión de criterio con la entidad tributaria. Por ello, las empresas y sus auditores simplemente evitan tener Bitcoin en sus activos. Es en estos casos es donde el IBIT subsana el riesgo y permite gozar de los elementos positivos que da la exposición al BTC.
Cada acción de IBIT representa una fracción de un Bitcoin, BlackRock compra Bitcoin real y lo guarda en una bóveda (Coinbase). Ese BTC se divide entre todas las acciones emitidas del fondo y el precio de IBIT refleja el valor del BTC subyacente a las 4:00 p.m. (Eastern time). IBIT cotiza en el Nasdaq, igual que cualquier acción o ETF. Con ello, el IBIT da exposición muy fidedigna de lo que ocurre con el precio de Bitcoin. Desde su inicio, esa fracción se ha mantenido en 1/1800, con lo que podemos decir que 1 BTC es aproximadamente 1800 unidades de IBIT, y por lo tanto sus precios siguen esa misma relación.
Como todo ingeniero, hay que dudar de esas reglas de dedo tan útiles. De donde sale esa fracción 1/1800? El precio de BTC sí se refleja bien en el precio de IBIT? Me puse en la tarea de verificar personalmente la famosa relación 1/1800.
Como el Bitcoin tranza 24/7 y el IBIT sólo en horario de la bolsa de NY (9:30 a.m. a 4 p.m., días hábiles no festivos) hay que ser cuidadoso para hacer la correlación. Tomé como base el precio de cierre de IBIT de todos los días desde marzo 01, 2024 hasta julio 22, 2025, un total de 348 datos y lo cotejé contra los precios de Bitcoin de esos mismos días en ese mismo momento. No fue fácil encontrar una fuente, finalmente logré llegar a esos datos en Seeking Alpha. Hice también comprobaciones al azar para garantizar la validez de los datos. El precio del Bitcoin lo puse en miles para poder ver en escala razonable lo bien que IBIT refleja el precio de BTC. La gráfica siguiente lo muestra claramente.
Así mismo, al hacer la dispersión (siguiente gráfica), podemos ratificar numéricamente la casi perfecta correlación entre los precios del uno y del otro. La ecuación de tendencia es lineal, y de aquí podemos inferir el famoso dato de 1/1800, con la siguiente aritmética sencilla:
Precio IBIT = (0.5666 x Precio BTC en miles) + 0.1592
La intersección en el eje vertical es muy cercana a cero, para efectos prácticos la volvemos cero:
Precio IBIT = 0.5666 x Precio BTC en miles
Precio IBIT = (0.5666 x Precio BTC) /1000
Precio IBIT = 0.0005666 x Precio BTC
Precio BTC = 1764.9 x Precio IBIT
Lo anterior ratifica la validez del ratio 1/1800
Lo anterior ratifica que IBIT es un excelente espejo de los precios de BTC. Obviamente no cumple todos los preceptos del Bitcoin, pero sí sirve para tener exposición a los precios. Adicionalmente, con IBIT puedes hacer Buy Calls o Sell Puts, algo de valor importante pues podrías comprar en el futuro a precios atractivos considerando que la tesis en Bitcoin es sólida.
Asimilando al mundo de los chitos, no son tan crocantes ni tan saladitos como los originales, pero son los suficientemente frescos y de buen sabor.
En resumen:
Disclaimer: La información contenida en este artículo tiene fines únicamente informativos y educativos. No constituye una recomendación de inversión, asesoría financiera, legal o tributaria, ni una oferta o solicitud para comprar o vender instrumentos financieros. Las opiniones expresadas son del autor. Toda inversión conlleva riesgos, incluyendo la posible pérdida del capital invertido. Antes de tomar decisiones financieras, consulte con un asesor profesional calificado. El autor y los editores no se hacen responsables por las decisiones tomadas con base en esta información.




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